7 consejos para aumentar tu productividad

Quieres ser productivo, pero ¿has desarrollado una mentalidad productiva?
Ser productivo a largo plazo pasa por desarrollar unas creencias productivas:

  1. Ten siempre un sueño. El tamaño del sueño no importa; puede ser un gran sueño o un pequeño proyecto. Lo importante es que te motive y desees hacer todo lo necesario para lograrlo.
  2. Ten una actitud positiva de la vida. Para ser productivo, es necesario desarrollar una actitud positiva ante la vida en general. Adoptar esa actitud te permite tener más confianza en ti mism@ para superar los retos diarios y convertir los fracasos en éxitos.
  3. Evita preocuparte demasiado. Si es posible, deja de pensar demasiado y preocuparte a todas horas. Si puedes solucionar el tema que te preocupa, hazlo lo antes posible. Si no, intenta desviar ese pensamiento recurrente mientras trabajas.
  4. Olvida el pasado. Uno de los primeros pasos para ser productivo es olvidar tus errores y los fallos cometidos en el pasado. Al anclarte en el pasado sólo consigues seguir pensando en tu derrota y entrar en el ciclo sin fin de culparte a ti mism@ por las cosas que no hiciste.
  5. Sigue tu propio ritmo. Es cierto que a veces la competición es clave a la hora de alcanzar metas. Dado que ser productivo es una carrera de fondo, tu objetivo es no acabar cansado y abandonar. Es mucho mejor andar el camino siguiendo tu propio ritmo.
  6. No dejes de aprender. Si realmente quieres cambiar y mejorar tu productividad, no te conformes con lo que tienes ahora. Si eres capaz de aprender cosas nuevas, eres capaz de adquirir nuevas habilidades que puedes añadir a las que ya posees. Eso te aporta confianza para empezar nuevos proyectos.
  7. Anticípate. Ser productivo pasa por planificar anticipadamente. Si eres capaz de desarrollar tu plan, te resultará más fácil afrontar retos o problemas más grandes a lo largo del camino. Además, esa planificación te proporciona mayores oportunidades de éxito en caso de que el plan inicial falle.

Ahora que entiendes la importancia de tener una mentalidad productiva, quizá ves las cosas de forma diferente. Si no lo has hecho ya, es el momento de empezar a desarrollar una mentalidad productiva. El objetivo es enfocar los retos que aparecen en tu día a día de forma eficaz.

fuente: organizatutrabajo.com

Cómo organizar una oficina en casa

Esta semana queremos comentar las claves para definir un rincón de trabajo en nuestra casa. Cuando digo rincón de trabajo me refiero a una oficina en casa. Todo ello intentando conseguir un lugar con una estética agradable, que nos permita trabajar cómodos, sin atentar contra la decoración de nuestro hogar.

Con el paso del tiempo las maneras de trabajar se fueron modificando. Hoy, cualquier rincón de tu casa se pude convertir en una oficina: desde el garaje, pasando por un dormitorio o un comedor. Son espacios posibles de transformar.

Aquí, algunas ideas y reglas básicas para lograr un home office cómodo y práctico.

  1. DEFINIR EL ESPACIO

– Evitar las superficies que uses de forma continua: lo mejor es evitar la mesa de la cocina o del comedor, para no tener que estar moviendo objetos de un lado al otro. Tampoco es recomendable optar por superficies que no sean del todo cómodas, ya sea por su altura o por su tamaño.

– En el caso de tener pocos metros cuadrados, lo recomendable es armar el escritorio en un rincón que puedas volver invisible: el interior de un armario, un par de caballetes con una tabla o aprovechar un hueco debajo de una escalera. La idea es evitar que la oficina invada visualmente el resto del espacio cuando no se utilice.

– Es importante que la zona de trabajo tenga un límite virtual que lo separe del resto del ambiente para que no esté tan presente en horas de ocio. Se puede utilizar un biombo, una biblioteca o algún elemento divisor que pemitan bloquear la visión al escritorio.

2. CONSEGUIR PRACTICIDAD

– Para favorecer la concentración, el lugar elegido debe ser tranquilo, libre de ruidos y en lo posible que brinde privacidad.

– Es fundamental contar con buena iluminación natural y artificial.

– Planificar los espacios de apoyo y de guardar según el tipo de actividad que desarrolles: cajoneras, estantes, ficheros, etc.; con la idea de optimizarlos.

– No olvides proyectar la cantidad necesaria de enchufes, conexiones telefónicas y de Internet.

– Respetar y tener en cuenta la ergonomía del espacio de trabajo como: la altura de la mesa,  la altura del monitor, posición de los brazos, del mismo modo que de la posición de la espalda.

– El uso de una silla ergonómica es un aspecto muy importante. Una silla con ruedas hace que los movimientos resulten más articulados, del mismo modo que debemos escoger el mecanismo que más se adapte a nuestras necesidades.

3. LA APARIENCIA TAMBIÉN IMPORTA

– Para crear un rincón de trabajo confortable y que favorezca la concentración, lo mejor será apostar por colores fríos, pasteles o neutros.

– Utilizar un corcho, una pared con pintura imantada o chapa de zinc para tener bien a mano las notas.

– Un punto vital es que el espacio de trabajo resulte coherente con la ambientación del resto del ambiente.

 

5 consejos para evitar cefaleas posturales en la oficina

Las cefaleas, o dolores de cabeza,  son uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso  y constituyen el motivo más frecuente de consulta médica en todo el mundo. Durante un año, se calcula que casi el 50% de las personas adultas sufrirán dolor de cabeza en al menos una ocasión. De éstas,  casi el 10 % requerirán tratamiento médico.

Se han descrito más de 300 diferentes dolores de cabeza. Dentro de las cefaleas podemos encontrar las migrañas o jaquecas, cefaleas tensionales, brotes o por uso excesivo de analgésicos. Sin embargo, no existe un diagnóstico de referencia, por lo que su tratamiento se realiza en función de los síntomas que presenta cada paciente.

Por su enorme importancia, para el tratamiento de los dolores de cabeza, son necesarios profesionales sanitarios bien capacitados, que aporten una detección y diagnóstico exactos que establezcan un tratamiento eficaz.  Por ello, si sufres de cefaleas continuas, el primer consejo que debes seguir es el de visitar a tu médico de cabecera.

A pesar de no existir un diagnóstico de referencia se ha descubierto que un alto porcentaje de los caso analizados, estos dolores de cabeza tiene como origen las cervicales, por lo que las correcciones posturales cuando nos encontramos  en entornos donde pasamos la mayor parte del día (la oficina, por ejemplo) es una de las claves para evitar o reducir este tipo de dolores.

No obstante, en este artículo vamos a tratar aquellos dolores de cabeza producidos únicamente por la adquisición de una mala postura. Cuando nos encontramos en la oficina; sentados en nuestra silla frente al escritorio o trabajando con el ordenador, es habitual adoptar una posición incorrecta de las cervicales.  Una mala postura mantenida de forma prolongada puede producir una contractura muscular cervical y, con ella, dolor de cabeza.

De todo lo anterior extraemos que la postura en la oficina es fundamental para evitar los dolores de cabeza; por lo que podemos dar una serie de recomendaciones (sin tratar de sustituir -en ningún caso- las prescripciones de un profesional de la salud) recomendamos tener en cuenta lo siguiente:

1.       Alinear la cabeza con el tronco. Es muy frecuente dejar llevar la cabeza hacia el frente, lo que provoca que las cervicales no estén correctamente alineadas con el tronco. La cabeza y la columna vertebral han de estar colocadas en la línea de gravedad. Además, es importante mantener la silla próxima a la mesa. De esta manera evitaríamos la inclinación hacia adelante del tronco.

2.       Evita mantener la espalda encorvada y los hombros caídos. Está muy relacionada con la anterior. Una de las posturas más habituales mientras estamos sentados en la silla consiste en encorvar la espalda y dejar caer los hombros, de manera que afecta a la correcta alineación de las cervicales. Una postura erguida es la mejor opción para evitar dolores de cabeza (y también de espalda y cuello). Se recomienda sentarse en sillas altas, con respaldos rectos, con la espalda bien apoyada en el respaldo.  Hay que evitar sentarse en el borde de la silla o con el tronco girado.

3.       Diseño de la silla. Debe ser adecuado al tipo de tarea, siendo importante que la altura de la base del asiento y del respaldo sean regulables.

4.       Lectura. Si en el trabajo vas a pasar la mayor parte del tiempo leyendo, evita estar tumbado para la lectura. En este caso es fundamental el uso de un atril y un reposapiés en el suelo, de tal manera que genere una posición ligeramente inclinada de las piernas respecto a un ángulo de 900. Se recomienda mantener el cuello en posición recta, no flexionado ni girado, y es recomendable el uso de un reposacabezas.

5.        Si estás sentado durante periodos de tiempo prolongados; debes usar sillas ergonómicas, asientos que se adaptan a tu anatomía. Estas sillas deben presentar una curva a nivel lumbar. Además, se recomienda utilizar sillas con reposabrazos. En su defecto, puedes apoyar los brazos sobre la mesa en ángulo recto.