El arte de lo cotidiano: Una y tres sillas

Los objetos que nos rodean, aquellos con los que interactuamos cada día son los que crean el mundo. Pero estos objetos no forman parte de nuestro mundo, no existen como tal hasta que no les damos un nombre, una explicación; no forma parte de nuestras vidas hasta que no adquieren un significado y, de esta manera, pasa del mundo de las ideas a formar parte de nuestro entorno.
 
La visión del arte cambió con las aportaciones de Marcel Duchamp (1887-1968), un artista y ajedrecista francés que apostó por presentar los objetos como ideas y crear arte a partir de estos, de tal manera que no se viesen como meros objetos decorativos. Parece que existe cierto consenso en el mundo del arte en situar a Duchamp y sus ready-mades como el origen del arte conceptual.
 
En este marco, en el arte conceptual prevalece la visión de los objetos como la idea del mismo, como elementos conceptuales sobre su representación física o la propia realización artística. De esta manera, la exhibición final de la obra carece de valor respecto al proceso creativo y a la elaboración de la obra, así como los productos intermedios: bocetos, apuntes, etc. Es esta una forma de expresión donde los objetos presentados invitan a la estimulación intelectual de quienes los observan, destacando en una obra de arte esta capacidad de estimulación sensorial. Los medios utilizados para llevar a cabo esta ardua tarea son el texto, la fotografía y el vídeo, los cuales presentan todas las característica necesarias para llevar a cabo la misión de que la idea tras la obra es más importante que la obra en sí.
 
Dentro de esta corriente artística encontramos a unos de los padres del conceptualismo: Joseph Kosuth (1945-), artista estadounidense formado en el campo artístico así como en las disciplinas de la filosofía y antropología. Su trabajo abraza las ideas artísticas de Duchamp, pero también las teorías de los filósofos Ludwig Wittgenstein (en cuyo homenaje tituló a sus obras más conocidas como Investigaciones) y A. J. Ayer.
Uno de los problemas que a los que se enfrentó Kosuth es la disrupción que hay entre las palabras y los objetos definidos por estas, de ahí su indagación en las teorías de Wittgenstein y A. J. Ayer; a través de las cuales descubre que la realidad se encuentra en el lenguaje, que es lo único que permite la posibilidad de conocer y comunicar la realidad. De esta manera, Kosuth  aplicó las teorías del lenguaje al arte; las ideas y significados de los objetos pasaban a formar parte de la propia obra, adoptando el paso de la apariencia al concepto y reivindicando el proceso mental para llegar a un resultado artístico, destacando que el arte es mucho más que la presentación de objetos decorativos.
 
Desde su etapa más temprana como artista y tras completar sus estudios en la School of Visual Arts de Nueva York, desarrolla una básica teórica en sus obras y se convierte en uno de los líderes del arte conceptual, con una clara intención de liberar al arte del encadenamiento al que son sometidas las formas, que lo reducen a meras apariencias. Además, se revela como el abanderado de una corriente que siente un rechazo absoluto por la producción y la visión mercantilista de las obras de arte. Este radical planteamiento de la creación artística, visto como un mero producto de consumo, pretende ser eliminado – en el arte conceptual en general y de la obra de Kosuth en particular- mediante la reducción de las obras de arte a la mínima expresión objetual. Pese a este rechazo, en la actualidad su obra se exhibe en los más importantes museos del mundo.
 
En 1966, Joseph Kosuth presentó Art as Ideas as Idea, obra precursora de las ideas que presentaría posteriormente en su artículo Art after Philosophy. En esta obra de 1966, establece el paradigma del arte conceptual tomando como esencia de meditación el lenguaje y la representación a través del mismo. En este trabajo expuso una visión intelectual del arte y cómo la propiedad primordial del arte es una concepción filosófica y lingüística, llegando a afirmar que “el arte es, de hecho, la definición del arte”.
 
Su obra de 1969 Art After Philosophy se convierte en su principal manifiesto donde cita a Duchamp (y sus ready-mades) como el verdadero creador de la revolución artística. Es esta una obra reivindicativa donde aborda el arte como un proceso filosófico y lingüístico a través de elementos que adquieren cuerpo en el mundo real mediante el uso de textos y lo transforman, desmaterializándolo. Es esta desmaterialización del arte la base de lo que se considera el arte conceptual, otorgando toda la importancia a la idea y sometiendo al soporte de la misma a algo totalmente prescindible.
 
A partir de 1965, Kosuth comienza con sus “pre-investigaciones”, de las que surge la que fue con toda probabilidad su obra más célebre “Una y tres sillas” (One and three chairs. 1965). Con tan solo 20 años crea la que se considera primera instalación conceptual. En ella presentó una silla plegable, una fotografía de esta silla a tamaño real y un letrero que con la definición del término “silla” obtenida del diccionario.
 
Con esta obra, el artista conceptual pone de manifiesto que no es necesaria la creación de los objetos; resulta suficiente la definición de los mismos. Con la elección de objetos cotidianos, en este caso una silla (en principio sin ningún tipo de vinculación con el arte), Kosuth convierte el objeto en arte y consigue alejarlo de cualquier connotación decorativa. Sin embargo, a través de esta obra genera un concepto global: el objeto (la silla), su representación (a través de la fotografía) y la definición (texto). En la obra se confrontan tres situaciones con un vínculo lingüístico. Parece estar preguntándonos ¿es un mismo elemento?¿Son tres situaciones diferentes? Con esta representación se propone hablar de la realidad tratando de captar la naturaleza conceptual de la obra de arte a través del lenguaje, contribuyendo a la reducción del objeto a un mero elemento decorativo y exponiendo su componente filosófico e intelectual. El propio artista señaló que “El arte que yo denomino conceptual lo es porque se basa en una investigación en torno a la naturaleza del arte”.
 
Con la obra “Una y tres sillas” comienza el estilo antiformalista; el uso de un código se aproxima a la realidad a través de una misma reflexión desde perspectivas distintas. Se trata de un código bífido con un componente visual y verbal.
 
En su reacción  contra el formalismo, separando entre estética y arte, la definición de obra de arte por el propio autor, no deja lugar a dudas de lo que pretende con su obra: “las obras de arte son proposiciones analíticas. Es decir, si son vistas dentro de su contexto -como arte- no proporcionan ningún tipo de información sobre ningún hecho. Una obra de arte es una tautología por ser una presentación de las intenciones del artista, es decir, el artista nos está diciendo que aquella obra concreta de arte es arte, lo cual significa que es una definición del arte. Por eso, que es arte es ya una verdad a priori (que era precisamente lo que Judd quería decir al constatar que «si alguien dice que es arte, lo es»)”.
 
Pese a que “Una y tres sillas” es considerada una obra emblemática del arte conceptual, no ha estado exenta de polémica; siendo calificada por algunos críticos -como es el caso de Catherine Millet- como una obra puramente formalista, en contradicción con la visión de Kosuth.
 

Cómo organizar una oficina en casa

Esta semana queremos comentar las claves para definir un rincón de trabajo en nuestra casa. Cuando digo rincón de trabajo me refiero a una oficina en casa. Todo ello intentando conseguir un lugar con una estética agradable, que nos permita trabajar cómodos, sin atentar contra la decoración de nuestro hogar.

Con el paso del tiempo las maneras de trabajar se fueron modificando. Hoy, cualquier rincón de tu casa se pude convertir en una oficina: desde el garaje, pasando por un dormitorio o un comedor,… son espacios posibles de transformar. Aquí, algunas ideas y reglas básicas para lograr un home office cómodo y práctico.

DEFINIR EL ESPACIO

– Evitar las superficies que uses de forma continua: lo mejor es evitar la mesa de la cocina o del comedor, para no tener que estar moviendo objetos de un lado al otro. Tampoco es recomendable optar por superficies que no sean del todo cómodas, ya sea por su altura o por su tamaño.

– En el caso de tener pocos metros cuadrados, lo recomendable es armar el escritorio en un rincón que puedas volver invisible: el interior de un armario, un par de caballetes con una tabla o aprovechar un hueco debajo de una escalera. La idea es evitar que la oficina invada visualmente el resto del espacio cuando no se utilice.

– Es importante que la zona de trabajo tenga un límite virtual que lo separe del resto del ambiente para que no esté tan presente en horas de ocio. Se puede utilizar un biombo, una biblioteca o algún elemento divisor que pemitan bloquear la visión al escritorio.

CONSEGUIR PRACTICIDAD

– Para favorecer la concentración, el lugar elegido debe ser tranquilo, libre de ruidos y en lo posible que brinde privacidad.

– Es fundamental contar con buena iluminación natural y artificial.

– Planificar los espacios de apoyo y de guardar según el tipo de actividad que desarrolles: cajoneras, estantes, ficheros, etc.; con la idea de optimizarlos.

– No olvides proyectar la cantidad necesaria de tomacorrientes, conexiones telefónicas y de Internet.

– Respetar y tener en cuenta la ergonomía del espacio de trabajo, como: la altura de la mesa,  la altura del monitor, posición de los brazos, del mismo modo que de la posición de la espalda. 

– El uso de una silla ergonómica es un aspecto muy importante. Una silla con ruedas hace que los movimientos resulten más articulados, del mismo modo que debemos escojer el mecanismo que más se adapte a nuestras necesidades.

LA APARIENCIA TAMBIÉN IMPORTA

– Para crear un rincón de trabajo confortable y que favorezca la concentración, lo mejor será apostar por colores fríos, pasteles o neutros.

– Utilizar un corcho, una pared con pintura imantada, o chapa de zinc para tener bien a mano las notas.

– Un punto vital es que el espacio de trabajo resulte coherente con la ambientación del resto del ambiente.

fuente: http://www.espacioliving.com

La importancia de trabajar en equipo

Entre nuestros propósitos para este año, destacamos el de compartir con vosotros los consejos que nos ayudarán a mejorar nuestro día a día, ya sea en casa como en la oficina. Empezamos enero resaltando la importancia de trabajar en equipo.

No importa el tipo ni el tamaño de tu empresa, puedes implementar esta estrategia exitosamente. A continuación te compartimos algunos consejos para empezar a crear equipos que funcionen como una orquesta:

1. Confianza. Crear un ambiente donde todos los participantes conozcan las habilidades de los demás, entiendan sus roles y sepan cómo pueden ayudarse mutuamente.

2. Objetivos comunes. Comunicar la misión de la empresa de manera uniforme y definir cómo cada miembro y departamento puede contribuir a cumplirla.

3. Crear un sentido de pertenencia.  Definir qué identifica a los equipos, fijar valores y hacer que cada miembro esté consciente de su impacto en el equipo.

4. Involucrar a la gente en las decisiones.  Impulsar la generación de ideas, abrir la mente y motivar a cada empleado a compartir su opinión. 

5. Entendimiento entre las partes. Es muy fácil criticar o subestimar el trabajo de los demás cuando uno no lo conoce o no lo ha practicado. Para crear empatía entre los trabajadores, realizar ejercicios de rotación entre áreas. Así cada miembro sabrá en qué consiste la labor del otro y cómo puede contribuir a hacerlo mejor.

6. Motivar la responsabilidad y el compromiso mutuo. Cuando una persona es parte de un equipo, sabe que los logros o fracasos son responsabilidad de todos y cada uno de los miembros. 

7. Impulsar la comunicación. La única manera de que todos los miembros trabajen como una orquesta es que existan los canales de comunicación adecuados. Los verdaderos equipos se escuchan y retroalimentan; están dispuestos a cambiar de opinión y a crear estrategias en conjunto.  

8. Diversidad. Un equipo de trabajo homogéneo puede operar con eficiencia pero sin mucha innovación. Al momento de crear los equipos hay que procurar que haya personalidades e intereses distintos, pero que se compartan valores y un compromiso con la empresa.

9. Celebrar los éxitos. Aunque es importante también reconocer el trabajo individual, es clave que las recompensas se den por resultados en equipo. 

10. Se necesita un líder. Todo equipo de trabajo necesita un líder que guíe y reúna los esfuerzos individuales, un líder que llegue a consensos y que tome decisiones, con base en las ideas y opiniones del equipo. 

La música y la productividad en el trabajo

Disponer de un buen ambiente para trabajar es un requisito fundamental para no mermar la productividad de las personas que forman parte de un equipo. Es algo que no siempre es fácil de conseguir, al influir muchos factores ambientales y personales, y al ser muy dispar la opinión de “buen ambiente de trabajo”, en función de la persona a la que se le pregunte.

Conozco a más de un jefe de corte tradicional, de esos de la vieja escuela, que no ve con buenos ojos que un empleado esté escuchando música con sus auriculares mientras realiza una tarea. Si le preguntas a la persona que escucha música a la vez que trabaja, dirá que el ambiente que se crea le permite hacer su tarea en mejores condiciones, más concentrado. ¿Cuál de los dos tiene razón?

Lo que dicen los científicos sobre la música en el trabajo

Según el estudio “The effect of music listening on work performance” (en castellano,“Los efectos de la música sobre el rendimiento en el trabajo”), de la investigadora Teresa Lesiuk (University of Windsor), escuchar música en el trabajo tiene un impacto positivo sobre el rendimiento de los trabajadores, si se cumplen determinadas condiciones.

Hay personas que mejoran su rendimiento cuando se escucha la música adecuada, la que les gusta, a la vez que realizan una tarea en el trabajo. Su cuerpo, al escuchar música, genera una sustancia llamada dopamina, lo que ayuda a eliminar estrés y a asociar el trabajo con algo que valoran positivamente. No siempre funciona, hay excepciones y no vale poner música de cualquier manera, pero, según el trabajo llevado a cabo por este equipo investigador, la música puede ayudar a conseguir mejores resultados en entornos profesionales.

Excepciones a los beneficios de escuchar música en el trabajo

Según el estudio, no todas las personas reaccionan igual ante la música, por lo que existen casos en los que ésta puede tener un efecto en sentido contrario. Hay personas que no son más productivas en un ambiente en el que suena la música. 

Por otra parte, no todos los puestos de trabajo son iguales y no se puede extender a cualquier profesión o a cualquier tarea. Por ejemplo, no deben escuchar música en el trabajo aquellas personas que desempeñan determinadas profesiones de riesgo, en las que también necesitan estar concentrados pero también disponer del oído a pleno rendimiento para evitar accidentes. 

Hay tareas que son incompatibles de por sí con la música como, por ejemplo, trabajos en el agua o puestos de gestión de llamadas telefónicas, en los que disponer de un ambiente libre de ruidos es fundamental para poder ofrecer un adecuado servicio al cliente.

Conclusiones

Escuchar música en el trabajo, según los científicos, está demostrado que puede favorecer el desempeño de una persona. La música ayuda a eliminar estrés de los trabajadores y a establecer una relación que asocia el trabajo con algo positivo, favoreciendo la concentración individual y, por tanto, siendo algo beneficioso para todas las partes, empresa y trabajador.

No es fácil disponer siempre del ambiente óptimo de trabajo, así que dejar que los trabajadores escuchen su música para concentrarse y trabajar mejor, no es algo descabellado. 

¿Se puede reducir el estrés laboral?

¿Se puede reducir el estrés laboral?

Somos muchos los que al terminar la jornada laboral nos llevamos el estrés del trabajo a casa. Es importante tratar de seguir algunos pasos para diferenciar los tiempos, espacios y poder disfrutar del tiempo libre.

1. Relájate y realiza alguna actividad que te ayude a desconectar. 

2. Separa todo lo que puedas hogar-trabajo. 

3. Duerme, un cuerpo y una mente descansados se estresan menos, rinden más y están de mejor humor. 

4. Organiza tanto tu tiempo de trabajo como de ocio. Cuando estés con amigos y familia, no pienses en el trabajo, intenta que sea un tiempo de ocio, disfrute y desconexión. 

5. Si trabajas en una oficina, intenta salir de casa. Porque si al final de la semana tu trayecto es de casa a la oficina y viceversa, tendrás una vida entre cuatro paredes.

¿Quieres ser productivo?

Quieres ser productivo, pero ¿has desarrollado una mentalidad productiva?
Ser productivo a largo plazo pasa por desarrollar unas creencias productivas:

  1. Ten siempre un sueño. El tamaño del sueño no importa; puede ser un gran sueño o un pequeño proyecto. Lo importante es que te motive y desees hacer todo lo necesario para lograrlo.
  2. Ten una actitud positiva de la vida. Para ser productivo, es necesario desarrollar una actitud positiva ante la vida en general. Adoptar esa actitud te permite tener más confianza en ti mism@ para superar los retos diarios y convertir los fracasos en éxitos.
  3. Evita preocuparte demasiado. Si es posible, deja de pensar demasiado y preocuparte a todas horas. Si puedes solucionar el tema que te preocupa, hazlo lo antes posible. Si no, intenta desviar ese pensamiento recurrente mientras trabajas.
  4. Olvida el pasado. Uno de los primeros pasos para ser productivo es olvidar tus errores y los fallos cometidos en el pasado. Al anclarte en el pasado sólo consigues seguir pensando en tu derrota y entrar en el ciclo sin fin de culparte a ti mism@ por las cosas que no hiciste.
  5. Sigue tu propio ritmo. Es cierto que a veces la competición es clave a la hora de alcanzar metas. Dado que ser productivo es una carrera de fondo, tu objetivo es no acabar cansado y abandonar. Es mucho mejor andar el camino siguiendo tu propio ritmo.
  6. No dejes de aprender. Si realmente quieres cambiar y mejorar tu productividad, no te conformes con lo que tienes ahora. Si eres capaz de aprender cosas nuevas, eres capaz de adquirir nuevas habilidades que puedes añadir a las que ya posees. Eso te aporta confianza para empezar nuevos proyectos.
  7. Anticípate. Ser productivo pasa por planificar anticipadamente. Si eres capaz de desarrollar tu plan te resulta más fácil afrontar retos o problemas más grandes a lo largo del camino. Además, esa planificación te proporciona mayores oportunidades de éxito en caso de que el plan inicial falle.

Ahora que entiendes la importancia de tener una mentalidad productiva, quizá ves las cosas de forma diferente. Si no lo has hecho ya, es el momento de empezar a desarrollar una mentalidad productiva. El objetivo es enfocar los retos que aparecen en tu día a día de forma eficaz.

fuente: organizatutrabajo.com

5 Ideas para recuperar el entusiasmo

1.- Eliminar las distracciones. El entusiasmo es como la energía: no se crea ni se destruye, solo se transforma o cambia de medio. Es posible que otras cosas hayan ocupado el lugar de lo que antes nos entusiasmaba. Haz una lista objetiva de las cosas que realmente te convienen y deseas alcanzar y concéntrate al máximo en ellas.

2.- Cambiar la manera como se hacen las cosas. La rutina y el aburrimiento acaban con nuestro entusiasmo. Para evitarlo, es importante cambiar métodos, lugares, horario o cualquier otra cosa que se haya vuelto demasiado “normal”.

3.- Reconciliarse con las expectativas. Cuando comenzamos un nuevo proyecto, estamos llenos de energía y con una expectativa sumamente elevada. Cuando los problemas comienzan a aparecer, perdemos el entusiasmo. La culpa no es del proyecto o de la situación, sino de nuestras expectativas. Haz una lista de obstáculos o problemas y busca una solución a cada uno.

4.- Exponerse a cosas inspiradoras. Muchas veces, esa falta de entusiasmo es el reflejo o el resultado de la falta de inspiración. No hablo de falta de motivación porque sé que los motivos ya los tienes, solo necesitas inspirarte para continuar adelante.

5.- Recordar lo que causó el entusiasmo. Algo desencadenó el entusiasmo inicialmente. Intenta recordar lo que fue, siéntelo y anótalo. Una vez que tengas identificado lo que te entusiasmó, deberías sentir un subidón de energía, como la primera vez. Si por el contrario, no sientes ese subidón, algo debes estar olvidando o quizá la frustración que sientes actualmente por no estar consiguiendo lo que te habías propuesto, es más grande que el recuerdo del entusiasmo inicial. En ese caso, aplica los otros 4 puntos de este artículo hasta que consigas este último.

Dónde y como deben estudiar los niños

Recomendaciones para conseguir un buen ambiente de estudio

– Habitación. El lugar de estudio debe ser siempre en el mismo para que no existan nuevos elementos de distracción cada vez que el niño va a estudiar o a hacer las tareas.
– Muebles. La habitación debe contar con algunos elementos básicos (mesa o escritorio y silla). Hay que tener a mano todo lo necesario.
– Serenidad. El ambiente del recinto debe ser silencioso (lejos de televisión, radio, teléfono y otros ruidos).
– Tranquilidad. El lugar debe permitir la concentración y la atención (evitar la presencia de elementos que puedan distraer).
– Ambiente. La habitación de los niños debe tener una ventilación y temperatura adecuada, así como una buena iluminación natural, si es posible.

Recomendaciones para planificar las sesiones de estudio

1. Organización. Para planificar el tiempo de estudio es necesario asignar un tiempo determinado a cada asignatura en función de su dificultad.

2. Planificación. Conviene elaborar un calendario, que se deberá seguir. Hay que intentar, en la medida de lo posible, conseguir los objetivos o metas propuestas. Ser constante en esta tarea creará un hábito muy importante de organización y de orden.

3. Ritmo de trabajo. La planificación del estudio debe estar hecha a la medida de cada uno, a su ritmo de trabajo y aprendizaje. 

4. Tiempo de descanso. Una buena planificación, además de dar cabida al estudio, debe reservar tiempo para el ocio y el descanso.

5. Orden de prioridades. Hacer la lista de los trabajos diarios siguiendo el orden de los más urgentes a los menos y por orden de dificultad. Es decir, los más difíciles al principio, ya que el niño estará más despierto y fresco.

6. Flexibilidad y adaptación. Toda planificación debe ser flexible. Debe poder ajustarse a posibles cambios o a dificultades no previstas.

Canciones optimistas para la vuelta al trabajo

Canciones Optimistas para la vuelta al trabajo.

Después de pasar unos días de descanso en cualquier playa o rincón alejado de la ciudad, de no tener que mirar el reloj y de disfrutar de un tiempo de tranquilidad y tiempo libre, volver a lo cotidiano es duro. Por eso, te proponemos algunas canciones optimistas para la vuelta al trabajo con más fuerza y energía.

10 canciones llenas de energía para afrontar la vuelta al trabajo.

Retomar la vida habitual, normal, el día a día, tiene muchos beneficios. Incluso ir en tu coche, en el metro o en el autobús puede ser una buena oportunidad para descubrir música nueva, de escuchar canciones que te llenen de buenas vibraciones y comenzar el día con buena actitud. En definitiva, se trata de hacer del camino un descubrimiento, y como pensamos que la música es una de las mejores terapias, hemos elaborado una playlist con canciones para afrontar la vuelta al trabajo de la forma más positiva posible.

 
  1. Flo Rida – “Good Feeling”
  2. Simple Plan – “Summer Paradise ft. Sean Paul”
  3. Avicii – “Wake Me Up”
  4. Zaz – “Je Veux”
  5. Marvin Gaye & Tammi Terrell – “Ain’t no Mountain High Enough”
  6. Edward Sharpe & The Magnetic Zeros – “Home”
  7. Kelly Clarkson – Stronger (What Doesn’t Kill You)
  8. Imagine Dragons – “On top of the world”
  9. Scissor Sisters – “I Don’t Feel Like Dancing”
  10. Bon Jovi – “Have A Nice Day”
     
 

Trabajar desde casa o en la oficina

Hay personas que prefieren trabajar desde casa y han conseguido un esquema para organizarse y ser efectivos, hay otros que disfrutan yendo a la oficina, cambiando de ambiente, compartiendo con sus compañeros. Se trata de una elección personal que como cualquier otra cuenta con aspectos positivos y negativos y que deberás evaluar para saber si realmente te beneficiará.

·  Ventaja: compaginar tu vida familiar y profesional
El trabajo desde casa es una gran opción para muchas personas que desean pasar más tiempo con su familia, en especial con sus hijos, pero que no se pueden permitir el hecho de estar sin empleo.

·  Ventaja: ahorro de tiempo y dinero
En especial en las ciudades en las que el tráfico es un problema mayor, trabajar desde casa se convierte en una gran ventaja pues nos permite ahorrar tiempo en trasladarnos de un lugar a otro, así mismo disminuimos los gastos de gasolina y transporte público.

·  Ventaja: flexibilidad horario y elección del lugar
Trabajar desde casa implica por lo general una mayor flexibilidad horaria y es que ante la ausencia de un jefe que constantemente te supervisa puedes distribuir tus tareas a lo largo del día como mejor te parezca, esto permite llevar una vida menos limitada. Al mismo tiempo puedes escoger el sitio en el que trabajar, puede ser tu hogar pero también una biblioteca, la montaña, o cualquier sitio fuera de la ciudad, finalmente a nadie le interesa dónde estás físicamente.

·  Desventaja: falta de contacto
Muchas personas se sienten a gusto trabajando rodeados de gente pues relacionarnos socialmente es una de las características principales de los humanos y sin duda la oficina es uno de los mejores lugares para hacerlo. 

·  Desventaja: distracciones a la mano
La productividad al trabajar desde casa es muy relativa, pues para rendir realmente debes hacer un esfuerzo para concentrarte, el problema es que en casa las distracciones están siempre a la orden del día. Si no se fijan horarios y se crean esquemas el resultado puede ser menor al esperado

·  Desventaja: mezcla de lo personal y lo laboral
Cuando tu espacio laboral y personal son el mismo a veces puede resultar difícil separar una cosa de la otra y por ejemplo disfrutar de un domingo en paz en casa sin pensar en el trabajo, o por el contrario dejar a un lado tus preocupaciones domésticas mientras atiendes tus tareas profesionales.